¿Dónde anda Alberto Fuentes Dávila?

¿Dónde anda Alberto Fuentes Dávila?
Alberto Fuentes Dávila

¿Dónde anda Alberto Fuentes Dávila?

Si bien es cierto que en Aguascalientes el movimiento revolucionario de 1910 pasó prácticamente desapercibido en materia de hechos armados, y sus habitantes apenas si tuvieron la oportunidad de escuchar algunos tiros en las esporádicas incursiones que ocurrieron, o su eco a través de las publicaciones periódicas, no por ello dejó de tener un impacto devastador sobre la estructura de la sociedad local. Baste señalar como ejemplo la emergencia de los obreros y campesinos como protagonistas de la vida política del estado. 

[bctt tweet=»No pasa desapercibido el tono de burla de ambas notas, no sólo hacia Alberto Fuentes Dávila, sino hacia Madero y la revolución» username=»crisolhoy»]

Pese a ello no dejó de existir cierta efervescencia aun desde el principio. Por ejemplo, el día anterior al señalado por Francisco I. Madero para dar inicio a la insurrección, El Clarín, periódico aguascalentense abiertamente porfirista, publicó una nota a propósito del paradero de los maderistas Alberto Fuentes Dávila y Alberto E. Ayala.

Del segundo no tengo noticia, pero el primero tuvo cierta trascendencia en la vida política de Aguascalientes entre 1910 y 1914. Coahuilense de origen, estableció en Aguascalientes una funeraria que llevaba el pintoresco nombre de La nunca duermo. Fue gobernador del estado en tres ocasiones, dos en 1911 y la otra en octubre de 1914.

Decía El Clarín del 19 de noviembre de 1910 que habían desaparecido de la ciudad los furibundos y temibles anti don Alberto Fuentes D. y el parapeto de los RR del tenis don Alberto E. Ayala. 

    ¿Vieron negros con tranchetes?, nada, que huyeron de ésta o se escondieron en ésta, pero no tanto porque se consideraran dignos de la persecución, sino por hacer creer a su amo y señor don Inocencio Francisco Madero, de que al tratar también de pronunciarse aquí, fueron descubiertos y tuvieron que huir, y con tal timo decirle, mándanos dinero que estamos ganando. Vaya con el par de Albertos.

    Días después El Clarín vuelve a referirse a este asunto. En su edición del 26 de noviembre insiste en la desaparición de Fuentes y cita los rumores que ésta suscitó. Que si anduvo revolucionando y fue muerto en algún lugar del estado de Zacatecas; que si lo atraparon; que si tuvo el buen juicio de entregarse a las autoridades.

    Y sin embargo el periódico desmiente estos rumores al afirmar que ninguna de tales versiones tiene visos de verídica, lo más acertado es que Fuentes anda aún por esos mundos de Dios, temiendo caer en garras de la justicia pues ello demuestra que algo hay en las inculpaciones que se le hacen con motivo del último movimiento revolucionario.

     No pasa desapercibido el tono de burla de ambas notas, no sólo hacia Fuentes, sino hacia Madero y la revolución, que es tratada en la segunda nota como el último movimiento revolucionario, como si ya todo hubiera terminado y la idílica paz porfiriana volviera por sus fueros.

    Este estado de ánimo se refleja en la nota publicada el 26 de noviembre. Dice El Clarín que en esta ola amarga y tempestuosa en que se ha querido envolver a la República por un grupo de atávicos, el pueblo de nuestro Estado, dando pruebas inequívocas de su amor al orden, no sólo ha permanecido ó se ha mostrado frío e indiferente ante los impulsos revolucionarios, sino que con su actitud digna les ha significado claramente que de ninguna manera pueden contar con él para llevar a cabo sus torpes maquinaciones.

    El periódico agrega que todos los esfuerzos realizados para romper la unidad entre gobernantes y gobernados, a través de los métodos más bajos, habían fracasado estrepitosamente, de tal manera que los aguascalentenses seguían sosteniendo a sus autoridades.    Dice el periódico que el gobernante que se apoya en el pueblo y saca de él su fuerza y su potencia, nada tiene que temer, pues siendo como es, fuerte de fortaleza, asiento de moralidad y de honradez, origen de vida amplia y rica, quien en él se inspira y para él trabaja y por él se desvela, estará siempre seguro de llegar al ideal que se ha trazado. ¿Sería?

Carlos Reyes Sahagún

Profesor investigador del departamento de Historia en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Cronista del municipio de Aguascalientes.

Carlos Reyes Sahagún

Profesor investigador del departamento de Historia en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Cronista del municipio de Aguascalientes.

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