La Comuna de París (21) Balance judicial
“El periodismo revolucionario tuvo también sus víctimas” … Unos fueron condenados a presidio y otros al destierro. “Su crimen fue haber defendido a la Comuna. Por haber defendido a Versalles, la Comuna se había limitado a suprimir los periódicos … los consejos tenían orden de exterminar al partido revolucionario” (p. 369)
“La alta y baja hampa literaria había encontrado en la Comuna un lucrativo filón, y lo explotaba mañosamente. No hubo ni un solo granuja de las letras que dejase lanzar su folleto, su libro, su historia; ni un insignificante prisionero que se abstuviese de lanzar sus lamentaciones” … En Provincias la represión fue igualmente arbitraria y brutal. Decenas fueron condenados a muerte, otras tantas a prisión o al destierro (pp. 376-379).
Balance judicial. “En el mes de junio del 72 había terminado la parte más importante de la represión. De los 36 mil 309 prisioneros, hombres, mujeres y niños, sin contar los 5 mil militares que los versalleses habían declarado, habían muerto a sus manos, mil 179 … Las penas dictadas se repartían así: total 13 mil 450, 157 mujeres, 6 niños:
Pena de muerte 270;
trabajos forzados 410;
Deportación a un recinto fortificado 3 mil 989;
Simple deportación 3 mil 507;
Detención mil 269;
Reclusión 64;
Trabajos públicos 29;
Cárcel por menos de tres meses 432;
Cárcel de 3 meses a un año mil 622;
Cárcel más de un año, mil 344;
Presidio 322;
Bajo vigilancia policiaca 117;
Multas 9;
Niños menores de 16 años enviados a una casa correccional 56”.
“Este informe no mencionaba ni las condenas dictadas por los consejos de guerra fuera de la jurisdicción de Versalles, ni las de los tribunales. Hay que añadir 15 condenas a muerte, 22 a trabajos forzados, 28 deportados a recinto fortificado, 29 a simple deportación, 74 a detención, 13 a reclusión. La cifra total de condenados en París y en provincias pasaba de 13 mil 700; de ellos, 70 mujeres y 60 niños … (pp. 379-381).
Nueva Caledonia. El destierro. “A un día de distancia de Francia hay una colonia ávida de trabajadores … La burguesía vencedora de los trabajadores ha preferido siempre lanzarlos a través de los océanos, antes que fecundar con ellos a Argelia” (p. 382) … Las condiciones de vida de los deportados eran miserables, tanto por el salvaje trato de los oficiales como por el inclemente clima… Algunos trataron de escapar, no más de 15 intentos, que culminaron ahogados en el mar. Uno fue rescatado y enviado al presidio (pp. 382, 386-390).
Proscritos. “Los consejos de guerra determinaron la partida definitiva de unos 3 mil 500. Suiza e Inglaterra recibieron el mayor número de ellos … La acogida en Inglaterra fue bastante franca … Algunos proscritos del Imperio que se habían quedado en Londres ayudaron a los de la Comuna; éstos, además, se procuraban trabajo unos a otros. Poco a poco fueron acomodándose. Muchos descollaron bien pronto en su especialidad … El autor de este libro [Lissagaray] emprendió la tarea de narrar los hechos de la Comuna” (pp. 390-391).
“Los proscritos en Suiza. La proscripción en Londres era la más espiada; la de Ginebra, la más numerosa. Los proscritos de Suiza tuvieron que vencer las prevenciones de un ambiente que se tiene por puritano … Austria hizo más que Prusia. Convocó a un congreso de policía de los diferentes países, para hacer una limpia de comunalistas en toda Europa. Un decreto imperial los expulsó … Holanda no vio más que proscritos de paso, llegados el 72 para el congreso de la Internacional de la Haya … La vida de los proscritos de la Comuna no tiene historia política … La proscripción de tantos hombres [y mujeres] de méritos diversos no sólo había lanzado por encima de las fronteras … había expulsado también el honor nacional …” (pp. 392-395).
“… Muy pronto se alarmaron todos los intereses. Francia, en plena reconstrucción de sus recursos, estaba necesitada de paz interior … El emperador había muerto el 9 de enero de 1873 … Thiers no quería saber nada del emperador ni del rey. Si los bonapartistas de reponían un poco, los republicanos se apoderaban de casi todos los escaños vacantes … El 30 de enero del 75, con mayoría de un voto, se decidió que el presidente de la República fuese elegido por el Senado y la Cámara de Diputados … El 25, ayudando todos y pensando cada cual engañar a los demás, fue aceptada la República como gobierno legal de Francia” (pp. 398-399)
“Esta República, aclamada el 4 de septiembre, por Francia entera, cuyo nombre había levantado ejércitos, tuvo que ser pagada, gracias a la política de Thiers y de la izquierda, con el aplastamiento de París, cien mil existencias, más de mil millones, y cuatro años de persecuciones, sin contar las que iban a seguir … El 31 de diciembre del 75, la Asamblea había rechazado todas las proposiciones de amnistía”.
El 18 de mayo, 372 votos contra 50 rechazaron la “amnistía plena y absoluta” … Prosiguieron los consejos de guerra. “Algunos fugitivos que se habían aventurado en Francia fueron apresados. Sus penas fueron confirmadas. Las organizaciones de grupos obreros fueron golpeadas implacablemente cuando se les pudo implicar con la Comuna. En noviembre del 76 un consejo de guerra dictó una condena a muerte por insurrección … Esta persistente barbarie, al sobrevivir así al paso de los años, irritaba a la opinión … Los radicales tuvieron que pedir que por lo menos acabasen las persecuciones …” (Loc. Cit).

