El agua es un derecho humano

El agua es un derecho humano

En 1992, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, se declaró que el 22 de marzo se celebrará el Día Mundial del Agua. 

Sencillamente, la vida no sería posible sin el agua, aunado a que todas las actividades sociales y económicas dependen en gran medida del abastecimiento de agua dulce y principalmente de su calidad, circunstancia difícil en los últimos tiempos debido a la contaminación rampante generada por las grandes industrias, la ambición capitalista y la poca importancia que como seres humanos le damos al cuidado de este vital líquido.

Aun siendo el agua la savia de donde depende todo ser vivo sobre la tierra, es triste observar como personas e instituciones encargadas de su cuidado le otorgan tan poca importancia, pues es común ver en las calles ríos de agua corriendo, agua que brota de tuberías que se rompen por el mal estado debido al tiempo de uso, que, aunque se reporte a la dependencia responsable, la prontitud en su atención no es la que debería ser, así pueden pasar varios días llevándola a un vil desperdicio de ella. 

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, de la Agenda 2030: Agua Limpia y Saneamiento, propone “garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible y el saneamiento para todas y todos”; pues para el 2015 en el mundo, cerca de mil niñas y niños morían diariamente a causa de enfermedades diarreicas prevenibles, relacionadas con el agua y el saneamiento. En México, 9 de cada 10 viviendas tenían acceso a agua entubada y 9 de cada 10 viviendas a drenaje (94.6% intercensal 2015). 

Luego entonces, el compromiso según la Agenda 2030, en su objetivo 6, entre otros, establece: 

  • Lograr el acceso universal y equitativo al agua potable segura y asequible para todos. A servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.
  • Mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial.
  • Es responsabilidad de todas las personas, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos. 
  • Ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización. 
  • Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.

Falta mucho por hacer respecto a despertar la conciencia en el cuidado del agua, ya que la creencia generalizada es que el agua se absorbe al subsuelo y a su vez, de ahí se nos regresa de nuevo. Esta es una verdad a medias, pues para su retorno se necesita de una gran inversión que viene del alto pago que hacemos por contar con agua potable y de los impuestos de la ciudadanía, lo que da por resultado la creación de un círculo difícil de romper. 

Otro ingrediente importante, es la conversión de aguas no limpias al saneamiento de ellas por mecanismos que requieren de una gran inversión para hacerla potable. El agua que se desperdicia en las calles, parques, lavado de autos y otros descuidos, ya pasó por este costoso proceso.

 Creo de suma importancia continuar haciendo conciencia de que, dos mil doscientos millones de personas en el mundo, viven sin tener acceso al agua potable. Quienes sí contamos con ella, en gran medida somos privilegiadas/os, y esto nos obligaría a promover su cuidado. 

El 2022 se centra el foco en atender las aguas subterráneas, hacerlas visibles concientizando a todas las generaciones de que son vitales para la conservación de los ecosistemas, humedales y los ríos.

Rossy Villarruel Figueroa

Rossy Villarruel Figueroa

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