La libertad, la dominación, y la servidumbre.

La libertad, la dominación, y  la servidumbre.

[bctt tweet=»la libertad se da en el acto de pensar, el movimiento realizado por medio de los conceptos, soy yo» username=»crisolhoy»]

 

La libertad, la dominación, y  la servidumbre. 

 

Cuando Guillermo Federico Hegel escribió su: Fenomenología del espíritu, describió la dialéctica de la: dominación y la  servidumbre, Herrschaft und Knechtschaft;  la redactó supongo,  para hacer una metáfora de lo que sucede al interior de la percepción humana: él  yo como un fenómeno relacional que clasifica percepciones, experiencias. La consciencia es una supuesta substancia que acumula, el pensamiento representa: (coloca delante de) , para reconocer la representación como suya (adueñársela), el pensamiento debe  utilizar conceptos: se desea, se conceptualiza, se piensa a través de los conceptos. La consciencia es el pensar, la libertad se da en el acto de pensar, el movimiento realizado por medio de los conceptos, soy yo. La consciencia que se fija en sí misma, tiene dentro de sí un señor y un siervo. El amo o el señor conceptualiza, el siervo es la experiencia que es adueñada por un concepto, por un deseo. Después , para Nietzsche; el yo sería un conjunto de fuerzas  que desde nuestro interior, nos empujan a actuar y a existir. He leído escritos sobre las posibles interpretaciones de Nietzsche sobre Hegel. 

 Hegel, supongo se refería con su dialéctica: al deseo que busca someter a la experiencia, algo en el interior de nosotros clasifica y acomoda la realidad en conceptos, su interpretación del:《noúmeno kantiano》, entiendo la asume como:  algo en el interior nos empuja a buscar la satisfacción de los deseos. Desear es lo insaciable, el amo; el poder;  la experiencia, es objeto del deseo, lo que desea el amo, la satisfacción del impulso también es el objeto del deseo. Si el deseo no fuera insaciable, dejaría de intentar hablar de su experiencia, de dominarla, de racionalizarla. Los deseos se enfrentan en la consciencia, está es el campo de batalla de las necesidades biológicas, las necesidades que se hacen conceptos en la mente;  los conceptos son tiempo petrificado, historia hablada, los deseos se hacen palabras, la conciencia es lenguaje: se desea, se habla, se actúa . La consciencia necesita ser reconocida por el otro, por el semejante, pero primero debe saber: ¿qué desea? Y esto que desea se suele repetir.

 Desear algo, aburrirse al obtenerlo, la consecución de objetos del insaciable deseo que tan bien entiende el capitalismo, es precisamente una explicación del porque su absoluto triunfo. El que consigue que su marca sea necesitada por el mercado, enajena el deseo de los individuos que conforman el mercado; es decir, si el producto ofertado satisface una necesidad, si un servicio satisface una expectativa, si un precio es adecuado para el bolsillo, la venta que enajena deseos y el dinero  de los compradores, es el pulso del corazón del sistema, las ventas, todos vendemos, pero el que no tiene mercancías vende su: 《fuerza de trabajo como mercancía》.

 El deseo es movimiento, hasta que encuentre otro objeto semejante; otro deseante, otro amo de deseos. El amo es el deseo en nosotros, el siervo son las experiencias que lo satisfacen. El deseo sólo es cuando se le reconoce, iniciando por el autoconocimiento de uno mismo, el deseo guarda una relación negativa con el objeto  de deseo, como si nunca dejará de necesitar experiencias para sí. El pronombre yo, tiene un uso exclusivo, excluye al tú; cualquier infante es el centro del universo, el principio de placer es lo que rige a los niños, el universo responde a la necesidad del infante; en ese contexto se da el advenimiento de la consciencia, se pelea la guerra del apetito con el mundo. Nacemos deseando ferozmente y sólo con el paso del tiempo, nuestra razón le da placer a plazos al insaciable deseo. La razón nace para aplacar los impulsos, el ser interior que llamamos yo,  es el deseo que nombra la necesidad del impulso. La razón es un contrato para establecer la paz entre el cuerpo y eso que habla en mí, la razón necesita satisfacer deseos para Hobbes; para Hegel el deseo egoísta necesita satisfacer sus necesidades por medio de la política. 

La  batalla principal de la guerra entre  los apetitos y el lenguaje ; es por la abstracción, por la interpretación. La consciencia  proviene de la nada, de una biología muda, el ser esta limitado, la libertad es la afirmación de la vida no de los privilegios, si  uno privilegia la avaricia y los apetitos de los deseos; no somos racionales, somos seres descritos por Hobbes en su Leviatán. Lo que necesita el deseo es convencer; no suprimir al otro, el deseo necesita al reconocimiento del otro. El deseo es el señor, el siervo opera como el reconocimiento del insaciable señor. 

Un empleado y un empleador serían el amo y el siervo en la tardó modernidad como dice don Antonio Escohotado en su conferencia de Madrid, sin duda el capitalismo propone una solución a esto: el que paga manda,  es un amo momentáneo; el que trabaja sirve y obedece al que paga. La libertad consiste en elegir para que amo trabajar. La libertad está limitada aún en nuestra época de supuesta libertad absoluta, carente de contradicciones. La libertad depende del dinero acumulado por cada sujeto del capital, si no tienes dinero: sólo te queda un destino, servir de la mejor manera posible,  para un día ser el amo que da órdenes. Si es que tus gastos y tu consumo personal de mercancías no te lo impiden.

Escohotado afirma que Marx sólo es un productor de dogmas y resentimientos, un burgués que no sabía valorar la fortuna ajena. Pero como revolucionario que fue don Antonio,  estoy seguro también leyó : La crítica del programa de Gotha, y como solicita Marx: abolir el trabajo infantil, reglamentar la jornada de trabajo, la creación de un fondo de pensiones. Todas estas  ideas, aplicadas en la social democracia europea un siglo después. Escohotado parece no darse cuenta de la grave crisis norteamericana respecto a su sistema de salud privado, de la automatización, de la precarización del valor del trabajo, pareciera Norteamérica nunca ha causado: una injusticia, una guerra absurda, un genocidio; pareciera nunca fue Roosevelt aliado de Stalin, ni le dio armas; pareciera en  los campos de Vietnam donde peleó como dicen de su historia, no observo aviones norteamericanos rociar Napalm. Parece asume que las guerras las causó Marx un siglo antes al escribir su sorna resentida; es curioso, Proudhon el anarquista que conoció a Marx lo llamó:《gusano del socialismo》.  

Don Antonio Escohotado en esta conferencia, habla también del capital de los : 《rentistas improductivos o bancos.》Proudhon el anarquista defendía la propiedad privada pero proponía abolir la fortuna de rentistas sin escrúpulos que sólo estorbaban en el orden social, Marx proponía en su utopía que el fruto del trabajo, su utilidad; regresará al trabajador en su totalidad, Marx se basó en Proudhon pero se pelearon al final de un modo irreversible. 

 Hegel fue el mejor amigo de Hölderlin, y sin duda : un erudito de los clásicos. Su ilustrada nación y cercanía a Goethe, que afirmaba : los clásicos no pasan de moda por formidables, en su Poesía y Verdad; hicieron de Hegel un conocedor de la historia de la  soleada y luminosa Atenas clásica.

Un problema que sin duda Hegel: leyó, reflexionó, y mi intuición es que inspiró  su: dialéctica del amo y de la  servidumbre, fue cuando leyó a Aristóteles y a Platón. El primero fue un aristócrata de Estagira ,Macedonia; el segundo fue un aristócrata, sobrino de un gobernante tirano; vendido como  esclavo, después liberado, llamado: Aristocles, apodado Platón por su espalda ancha. 

En la República, mi memoria lánguida recuerda que se afirma: 《el mando y la obediencia son asuntos naturales de la materia. Los intereses del amo y el esclavo se confunden.》

El esclavo pierde su libertad gracias al orden, a las leyes en turno de cada tiempo, gracias a la solidaridad de los amos. Los intereses del amo y el esclavo no se pueden confundir, son diferentes. El mando y la obediencia no son asuntos de la materia;  son una construcción social, un orden invisible impuesto por leyes creadas por una asamblea que ejerce un derecho sin poder, la asamblea crea la ley pero no la aplica; una asamblea de oligarcas, los militares o el poder judicial ejecutan esas leyes, ese orden invisible.

Platón el autor de la República, fue cosificado y comprado, luego liberado  durante su larga vida, no se atrevió a justificar la condición de la: servidumbre impuesta a un hombre en función de un orden social, ni el modo de producción que le permitía a los ciudadanos atenienses tener tiempo para: si mismos;  mientras los esclavos hacían las tareas impuestas por sus amos, no todos los hombres eran iguales, tampoco libres. 

Aristóteles pretende justificar al nunca haber sufrido la condición de ser un esclavo como su maestro, las intenciones del amo y el esclavo, para él; el mando y la  obediencia son naturales, son un asunto de la materia. El inmenso problema es que la teoría explica y la filosofía justifica, aprendí en un aula. La esclavitud daba orden a los civilizados griegos, Aristóteles cambio de parecer hasta que su alumno: Alejandro Magno; años después, le informará sobre el progreso de otras civilizaciones que su maestro consideraba: bárbaras e incivilizadas, uno de los supuestos fundamentos de la esclavitud de su tiempo era: ser bárbaro, la libertad sólo era un valor para los ciudadanos griegos. Aristóteles al final de su vida liberó a sus esclavos. 

El espacio político en la democracia ateniense era para unos cuantos, los ciudadanos no esclavos, para los hombres libres exentos de las necesidades de la vida y el funesto trabajo manual. Por esto decía Aristóteles que los intereses del amo y el esclavo se confunden, justifica a  la sociedad, y al modo de producción de su tiempo. 

La República para mi sorpresa, incluye está hermosa reflexión sobre la riqueza y la abundancia: 

El motivo por el cual te lo preguntaba dije, es el de que me parecía que no amabas demasiado las riquezas, y así obran por lo general los que no las han adquirido por si mismos. Los que las han adquirido, en cambio, se apegan a ellas doblemente que los demás. Por un lado, en efecto ,  tal como los poetas aman a sus poemas y los padres a sus hijos análogamente los que se han enriquecido ponen su celo en las riquezas, como obra de ellos; y por otro lado, como los demás, por la utilidad que les prestan. Son gente difícil de tratar por no estar dispuestos a hablar de nada que no sea el dinero. 

¿Cuál es el mayor beneficio que crees haber obtenido de poseer una gran fortuna? Le pregunta Sócrates a Céfalo.  

Le responde Céfalo: algo con lo cual, si lo digo, no persuadiré a mucha gente- respondió-. Pues debes, Sócrates, que, en aquellos momentos en que se avecina el pensamiento de que va a morir, a uno le entra miedo y preocupación por cosas que antes no tenía en mente. Así,  pues, los mitos que se narran acerca de los que van al Hades, en el sentido de que allí debe expiar su culpa el que ha sido injusto aquí, antes movían a risa, pero entonces atormentan al alma con el temor de que sean ciertos. Y uno mismo, sea por la debilidad provocada por la vejez, o bien por hallarse más próximo al Hades, percibe mejor los mitos. En esos momentos uno se llena de temores y desconfianzas, y de aboca a reflexionar y examinar si ha cometido alguna injusticia contra alguien. Así, el que descubre en sí mismo muchos actos injustos, frecuentemente se despierta de los sueños asustado, como los niños, y vive en una desdichada expectativa. En cambio, al que sabe que no ha hecho nada injusto le acompaña siempre una agradable esperanza, una buena “nodriza de la vejez”, como dice Píndaro. Es en este respecto que  considero de mucho valor las posesión de las riquezas, no para cualquier hombre, sino para el sensato. En efecto, la posesión de riquezas contribuye en gran parte a no engañar ni mentir involuntariamente, así como a no adeudar sacrificios a un Dios o dinero a un hombre, y , por consiguiente, a no marcharse con temores hacia el Hades. Las riquezas, por supuesto, tienen muchas otras ventajas.》

¿Este fragmento lo escribió un resentido marxista o Platón? ¿ Acaso sugiere un fin distinto para la riqueza que la acumulación de la misma?  ¿Acaso no deja intuir un temor de morirse siendo un injusto? El problema con la riqueza aparentemente es la avaricia, y el convertirse en un tipo sin mesura para sus propios deseos;  un hombre irracional concupiscente. Si uno evade estas cuestiones, no tiene nada de inconveniente ser acaudalado; pero: ¿se puede vivir tranquilamente sin acumular suficiente dinero? Generar tu propia riqueza causa el doble de apego por la misma, el fin de la acumulación de la riqueza, no  debería ser otro que la justicia y la sensatez, esto parece demasiado moderno para ser tan antiguo. 

Es curioso como cierto sector de la izquierda alude constantemente a regímenes dictatoriales como si estos regímenes no hubieran sido perversos. Ejercer el poder,  pareciera sólo se puede hacer desde la administración más infame del miedo. Mi país está condenado entre los adoradores de los abusos sin fin del gigante capitalista, y los emuladores de tiranos que sólo buscaron su beneficio personal y satisfacer su vanidad,  como supuestos paladines de los pobres. Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos. 

El dinero no hay forma de repartirlo, el trabajo será lo que designen los dueños del capital y los medios de producción. La servidumbre será impuesta a los que no tienen, con la promesa que un día puedan dejar de servir y mandar. La oligarquía y la libertad engañosa existen desde la Antigua Atenas, en Lacedemonia también: eran libres  los espartanos, mientras los Ilotas cultivaban el campo y eran sus esclavos, la libertad es para todos o no es para nadie. 

Y esto nos devuelve a la conferencia que cite previamente de la actualidad; la de Madrid, el interlocutor de don Antonio  Ecohotado, era Mario Vargas Llosa aquella ocasión. Si no mal recuerdo, mencionó que la crisis de las democracias liberales del siglo XIX :  se dieron gracias a que no tuvieron libre mercado. Para mi asombro, no mencionó nada por ejemplo: de la Alemania del siglo XIX, ni del XX.  Marx es odiado por Hitler con el que quieren equiparar sus ideas; mando a Goebells: quemar sus libros junto a los de Hegel, como si Marx mismo fuera Lenin o Stalin, no hay diferencias, todo intérprete de Marx es semejante a un nazi dogmático para ellos,  equiparan: El capital de Marx, con Mein Kampf a ratos; aunque yo no encuentro en Adolfo , definiciones como esta sobre la riqueza y el trabajo:

El trabajo no es la fuente de toda riqueza. La naturaleza es la fuente de los valores de uso, que son los que verdaderamente integran la riqueza material, ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del hombre. Esa frase se encuentra en todos los silabarios y sólo es cierta si se sobreentiende que el trabajo se efectúa con los correspondientes objetos y medios. Pero un programa socialista no debe permitir que tales tópicos burgueses silencien aquellas condiciones sin las cuales no tienen ningún sentido. En la medida en que el hombre se sitúa de antemano como propietario frente a la naturaleza, primera fuente de todos los medios y objetos de trabajo, y la trata como posesión suya, su trabajo se convierte en fuente de valores de uso, y, por tanto, en fuente de riqueza. Los burgueses tienen razones muy fundadas para atribuir al trabajo una fuerza creadora sobrenatural; pues precisamente del hecho de que el trabajo está condicionado por la naturaleza se deduce que el hombre que no dispone de más propiedad que su fuerza de trabajo, tiene que ser, necesariamente, en todo estado social y de civilización, esclavo de otros hombres, quienes se han adueñado de las condiciones materiales de trabajo. Y no podrá trabajar, ni, por consiguiente, vivir, más que con su permiso. Pero dejemos la tesis, tal como está, o mejor dicho, tal como viene renqueando. ¿Qué conclusión habría debido sacarse de ella? Evidentemente, ésta: «Como el trabajo es la fuente de toda riqueza, nadie en la sociedad puede adquirir riqueza que no sea producto del trabajo. Si, por tanto, no trabaja él mismo, es que vive del trabajo ajeno y adquiere también su cultura a costa del trabajo de otros.》

La última es una cita dolorosa que seguro Marx;  un hegeliano desde joven, un parásito burgués como lo define Escohotado, también entendió de: las antiguas historias griegas  sobre la aristocracia y la esclavitud. Efectivamente, quizás Marx no considero la parte de la República de Platón: sobre la generación y la valoración de riqueza. Pero se que las ideas de Marx contribuyeron a la moderna conformación de las sociales democracias Europeas del siglo XXI, estoy convencido. Pareciera las naciones liberales en distintos siglos, no sufrieron grandes crisis democráticas debido a la esclavitud; la revolucion inglesa, la abolición de la esclavitud en el impero británico, la guerra civil norteamericana, el asesinato de Abraham Lincoln, el Dr. Martín Luther King. En efecto; coincido con la libertad de mercado siempre y cuando: está beneficie a los hombres  y no a las trasnacionales; o los intereses de sus dueños, a las grandes corporaciones del siglo XXI, llamado también, era del: capitalismo corporativo. 

La riqueza se genera mediante corporaciones, estas buscan siempre rendimientos máximos sin darle mucha atención a   la precarización del trabajo, la pauperización de los salarios, la evaporación de los derechos laborales. El socialismo supongo se llama así por frases como esta del mismo libro citado de Marx: 《el trabajo sólo es fuente de riqueza y de cultura como trabajo social, o, lo que es lo mismo, dentro de la sociedad y a través de ella》. El trabajo es una actividad social y el fruto del trabajo debe regresar a quien lo realiza, la cuestión de quien merece: vivir sin trabajar, para Marx era clara, por eso propone en esta Crítica al programa de Gotha lo siguiente:

《Así, por ejemplo, la jornada social de trabajo se compone de la suma de las horas de trabajo individual; el tiempo individual de trabajo de cada productor por separado es la parte de la jornada social de trabajo que él aporta, su participación en ella. La sociedad le entrega un bono consignando que ha rendido tal o cual cantidad de trabajo (después de descontar lo que ha trabajado para el fondo común), y con este bono saca de los depósitos sociales de medios de consumo la parte equivalente a la cantidad de trabajo que rindió. La misma cantidad de trabajo que ha dado a la sociedad bajo una forma, la recibe de esta bajo otra distinta. 

Aquí reina, evidentemente, el mismo principio que regula el intercambio de mercancías, por cuanto éste es intercambio de equivalentes. Han variado la forma y el contenido, porque bajo las nuevas condiciones nadie puede dar sino su trabajo, y porque, por otra parte, ahora nada puede pasar a ser propiedad del individuo, fuera de los medios individuales de consumo. Pero, en lo que se refiere a la distribución de estos entre los distintos productores, rige el mismo principio que en el intercambio de mercancías equivalentes: se cambia una cantidad de trabajo, bajo una forma, por otra cantidad igual de trabajo, bajo otra forma distinta

En una fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con ella, el contraste entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades!》

De cada cual según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades. Marx redacta como no todos los miembros de la sociedad necesitan la misma cantidad de ingresos, ¿las sociedades que cita Vargas Llosa del siglo XIX, no incorporaron la idea Marxista al Estado moderno? México en su constitución tiene los artículos: 3 de la educación, 27 de la tenencia de la tierra, 123 de la regulación del trabajo. En las democracias Europeas de los  siglos XX, XXI : la educación y la salud son responsabilidad del Estado, las naciones con más riqueza, son las que tienen un Estado menos corrupto .

No considero el mercado fue lo que constituyó exclusivamente eso que llaman libertad en estos días , un valor sagrado que tristemente depende de la cantidad de dinero que cualquier individuo acumule. Si todo aquel que trabajará tuviera abundancia, quizás no sería tan incómodo trabajar para ganar poco dinero. La gran crisis de estos días: trabajos con salarios precarios, ofertados a jóvenes que detestan dar su vida a cambio de un dinero que sólo les permite sobrevivir. La paradoja es que si todos fuéramos pequeño burgueses al menos,  y no una masa precaria reducida a cifras que ganan en promedio 2 dólares diarios ; habitando y sobreviviendo en el planeta, quizás ya nos habríamos extinguido como especie, el consumo y los desperdicios de las mercancías ya causaron una crisis, los combustibles fósiles también. Si todos tuviéramos un automóvil de gasolina, ¿qué pasaría?

Parece la humanidad requiere un poder tutelar, los liberales insisten que el mercado es ese poder. Considero la avaricia, la falta de trabajo bien remunerado, la acumulación compulsiva de capital y mercancías, la automatización, la deshumanización, son las grandes crisis de este tiempo. La humanidad está demasiado enajenada para ser revolucionaria, el consumo ya implica una catástrofe ambiental mundial, la libertad de poseer bienes está chocando directamente con la sustentabilidad de la naturaleza donde son extraídos, las necesidad de acumular dinero con la ética, la ostentosidad y el lujo como forma de vida con la seguridad, la urgencia del tercer mundo cada año se observa en  caravanas de migrantes viajando al norte. La mejor vida que buscan es una vida de: seguridad, derechos, consumo.

Nadie quiere dictadores, ni tiranos. Kant decía que la tiranía es una forma de dominación, la libertad a la  que se aspira no existe sin paz colectiva, no existe Estado sin mercado, ¿existe mercado sin Estado? ¿existe mercado sin paz social, ni se diga: mundial? ¿La guerra no es a causa de recursos materiales y por  la dominación? ¿Es correcto que el tercer mundo este al borde de un estallido que reverbera las peores angustias del siglo XX?

Alejandro Marengo

Mendigo de sueños, distópico, surrealista.   La enajeción desiderativa a la mercancía dinero, se paga siempre con libertad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!